Rinocerontes prehistóricos

Rinocerontes prehistóricos

Rinocerontes prehistóricos

Los rinocerontes prehistóricos poseían muchos rasgos que los rinocerontes actuales conservan debido a su parentesco, como los característicos cuernos en el hocico, aunque en cuanto al tamaño eran muy superiores. Estos animales entre los que se encuentran los que son considerados los mamíferos terrestres más grandes de la historia evolutiva, se extinguieron hace millones de años debido a los cambios climáticos que ocurrieron a inicios del Mioceno. El clima en este período se volvió seco y árido, y los bosques más abiertos dando lugar a las sabanas, factores que provocaron que una gran parte de estos animales perecieran o evolucionaran para poder sobrevivir. Gracias a los hallazgos de restos fósiles ha sido posible conocer más sobre las diferentes especies extintas de rinocerontes prehistóricos que habitaron la tierra hace millones de años.

Rinoceronte de dos cuernos

Rinoceronte de dos cuernos (Arsinoitherium)

Los Arsinoitherium son rinocerontes prehistóricos extintos que vivieron durante una gran parte del período Paleógeno de la Era Cenozoica, hace aproximadamente 36 millones de años. Son agrupados dentro de los mamíferos placentarios del orden Embrithopoda, perteneciente al superorden Paenungulata.

Su nombre que se traduce del griego como “animal de Arsinoe”, es derivado de la reina egipcia Arsínoe II, quien habitó cerca de los primeros hallazgos de restos fósiles encontrados. Además del oasis de Fayum en Egipto, también han sido localizados restos de Arsinoitherium al sureste de Europa y en Mongolia. La especie mejor conocida es Arsinoitherium zitteli, y la más reciente descubierta en Etiopía en el año 2003 es Arsinoitherium giganteum, que data de unos 28-27 millones de años.

Este género extinto de mamíferos se caracterizaba por tener una gran envergadura, con una longitud que alcanzaba los 3 metros, una altura aproximada de 1.75 metros y un peso de 2.5 toneladas. La cabeza también era muy grande en proporción al resto del cuerpo, y estaba equipada de cuatro cuernos óseos, dos nasales enormes y dos más pequeños a continuación que parecían protuberancias. Estos cuernos eran sus rasgos más notables ya que se extendían por la zona de las fosas nasales hasta llegar a la mitad del cráneo. Este es el motivo además de que sean conocidos por el nombre común de rinoceronte de dos cuernos.

Como otras de las características destacables de los Arsinoitherium se encuentra su cerebro notablemente desarrollado, así como su dentadura formada por una serie de elementos continuos de igual altura. Eran animales herbívoros, por lo que habitaban en las selvas tropicales y en los márgenes de los manglares. Su esqueleto, en especial los huesos de las extremidades inferiores que terminaban en pies de cinco dedos, sugieren que estos animales tenían más parecido con los elefantes que con los rinocerontes. También se considera que este animal pudo haber sido capaz de correr en caso de necesitarlo, aunque su tamaño y peso lo protegían del peligro de otros depredadores.

Rinocerontes corredores

Rinocerontes corredores (Hiracodóntidos)

Los hiracodóntidos (Hyracodontidae) son otra familia extinguida de rinocerontes prehistóricos (perisodáctilos del suborden ceratomorfos), que al igual que otros de sus antepasados vivieron entre el Eoceno Superior y el Mioceno Inferior. Su nombre deriva del griego "dientes de damán" y hace referencia al Hyrax o damán, por el parecido que tienen con estos animales con los que se relacionaron erróneamente al ser descubiertos. El hábitat de los hiracodóntidos se ha identificado que se encontraba principalmente en las zonas selváticas de Kazakstán, Pakistán y el suroeste de China.

Entre sus características morfológicas más relevantes se encuentran sus miembros largos y la carencia de cuernos. Las adaptaciones evolutivas de estos rinocerontes prehistóricos (patas largas y ágiles, cuello largo y cráneo alargado) los hacían aptos para alcanzar grandes velocidades en carreras, por lo que se conocen también por el nombre común de “rinocerontes corredores”. Es por eso que es posible identificar mayor similitud entre un hiracodóntido y un caballo, que con un rinoceronte actual. Esta estructura también les resultaba muy útil para pacer en los bosques y en las praderas.

El tamaño de los hiracodóntidos era variable, se encontraban desde los más pequeños que no superaban a un perro mediano, hasta especies enormes como el Indricotherium que es considerado el mayor mamífero terrestre que ha existido con 7 metros de altura y 10 metros de longitud. Las especies de esta familia que eran pequeñas y rápidas, evolucionaron hacia animales como los antílopes, mientras que otras subfamilias como Indricotheriinae, Paraceratheriinae o Paraceratherium, derivaron en los mamíferos terrestres de mayor altura: las jirafas.

Rinoceronte unicornio

Rinoceronte unicornio (Elasmotherium sibiricum)

La criatura mitológica del unicornio, representada en forma de caballo blanco, con patas de antílope y un cuerno en la frente, pudo estar influenciada por esta especie extinta de la familia Rhinocerotidae. El elasmoterio (Elasmotherium sibiricum) también llamado “rinoceronte unicornio”, es un enorme rinoceronte Asiático reconocido por un cuerno frontal de casi 2 metros de largo. Este cuerno excepcionalmente grueso es producto de la fusión de los dos cuernos que de manera frecuente poseen los rinocerontes.

Comparten con su pariente el rinoceronte lanudo, un pelaje espeso y lanoso, motivo por el cual también se le conoce como “rinoceronte lanudo unicornio”. Los ejemplares adultos de esta especie también alcanzaban una envergadura importante, con casi 6 metros de largo, 2 metros de altura y un peso que podía llegar a las 5 toneladas.

Los restos de elasmoterio han sido encontrados en las estepas de Rusia y Asia Central, más al sur de donde habitaba el rinoceronte lanudo. Estos herbívoros poseían los dientes parecidos a los de un caballo, lo que los convertía en un pastador especializado.

La fecha de su extinción se calcula a finales del Pleistoceno, según los restos fósiles encontrados de la especie. En este período desapareció una gran parte de la megafauna del Hemisferio Norte, lo que refuerza la teoría de su extinción, pero otros indicios sugieren que pudieron sobrevivir algunas poblaciones algunos milenios más.

Rinocerontes del trueno

Rinocerontes del trueno (Brontotéridos)

Los brontotéridos o titanotéridos, conocidos de forma común como “rinocerontes del trueno”, son otra de las familias prehistóricas extintas parientes de los rinocerontes actuales. Estos mamíferos placentarios pertenecientes al orden Perissodactyla, suborden Ceratomorpha, vivieron durante todo el Eoceno y la primera parte del Oligoceno, hace unos 50 millones de años. El hábitat de los brontotéridos ha sido establecido en América del Norte y el este de Asia.

Sus características fruto de la convergencia evolutiva, los hace lucir semejantes a los paquidermos sin ser verdaderos rinocerontes, ya que están filogenéticamente más relacionados con los también extintos calicoterios. Se han identificado 40 tipos diferentes de fósiles, evolucionados a partir de unos animales pequeños que tenían el aspecto de los Hyracotherium.

Las especies variaban en su anatomía y forma, pero la tendencia general era una gran corpulencia por lo que también se les hace alusión como “titanoterios”. Algunos brontoterios desarrollaron grandes cuernos y caninos, siendo características las especies con un cuerno en forma de Y en la cabeza, los cuales se consideran que utilizaban en combates de brama. A pesar de que se les llama cuernos a las protuberancias de los brontoterios, estas estructuras se parecen más a los oxiconos de las jirafas, ya que poseen un núcleo óseo recubierto de una capa de piel gruesa.

Una vez que alcanzaron el punto máximo de su desarrollo, los brontoterios se vieron afectados por los cambios climáticos y la nueva vegetación de gramíneas que recubrió las abundantes praderas. La evolución favoreció el surgimiento de otros animales más pequeños y ligeros, que se podían adaptar con más facilidad a la vida en las planicies. De esta manera surgieron los rinocerontes que hoy conocemos.

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